El maquillaje y peluquería el día de tu boda debe hacerte sentirte tú misma….

Hoy os vengo hablar de algo que considero totalmente esencial el día de tu boda: El maquillaje y la peluquería. Mi consejo es sencillo: ir a centros que hayan tratado vuestro pelo con anterioridad, que ya exista una empatía con ellos y, sobretodo, que tengan mucha experiencia.

Principalmente os hablaré de mi caso; No tenía muy claro que hacerme, sabia que mi pelo iba a ser un recogido pero desenfadado, algo acorde con mi personalidad pero que no me diera excesivo calor un 3 de septiembre. Pero sobre todo, que dejase ver la increíble espalda que yo llevaba… en teoría era un recogido, que luego se transformaría en un semi suelto al sufrir tanta calor y, seamos sinceras, cómo no me acordaba las horquillas a quitar, lo dejé tal cual. Lo mejor sin duda, y de lo que estaré enamorada toda la vida, fue el maquillaje que me hizo Marta. Maquilladora y peluquera de larga carrera, que me hizo sentir natural y preciosa ese día; Nada de máscaras, nada de sentirme disfrazada, era yo pero reluciente… Mejor maquillaje dudo que haya y no porque sea mi boda, sino porque esas manos hacen milagros.

Novias: no os disfracéis el día de vuestra boda, no por ir más pintada vais más guapa, no por llevar un vestido más pomposo eres más novia, todo lo contrario. Ese día es para brillar y solo brillar siendo la mejor versión de ti misma.

Un consejo, que a mi personalmente me salva constantemente la vida en eventos, bodas etc.: odio las cápsulas flash de efecto lifting que pareces una muñeca. Me compré una crema de Chanel, ¿a la que adoro?, ¡no!, la tengo en un pedestal, hace que tu maquillaje dure horas y horas y más horas. Pero lo mejor de todo, matifica los odiados brillos que todas tememos.

Precio habitual de mercado: 57 euros (iva incl.). Pero dura tanto tiempo… es algo sensancional la verdad. En mi caso, me limpié bien el cutis con mi rutina facial, un pelín de serúm junto a esta magnífica crema y me fui directa a la peluquería.

Más trucos: algo que a veces no hacemos (en mi caso sí, porque tengo los labios súper gorditos) es exfoliarte los labios y empezar una vez por semana, meses antes del gran día, para eliminar las piedrecitas que hacen que el labial luzca como debiera. Este consejo, en mi caso, me salvo la vida… fue un antes y un después en mis labios. Por otro lado, hay que hidratarlos muchísimo, servidora siempre utiliza un bálsamo de Nuxe (el de la foto), que nunca sale de mi bolso.

 

Y NOTA SÚPER IMPORTANTE: Dos semanas y media antes de la boda me hice una limpieza de cutis, carísima por cierto, donde utilizaron unos productos que supongo que no irían bien con mi piel mixta, ya que me hizo reacción y casi me da algo al ver que empezaron a salir granitos dónde nunca están. Por suerte, siempre están disponibles mis incondicionales de Kiehl’s en Rambla Cataluña de Barcelona, quienes me dieron un tratamiento choque que me salvó de no ser un cuadro el día de mi boda. Así que, vigilar bien que os ponen, nada de aceites, ni nada que os pueda dar alergia, limpieza de cutis a secas, jejeje…

Otro truquito que Marta me hizo es ponerme unas cuantas pestañas postizas de MAC, solo algunas sueltas para que se viera súper natural pero a la vez te hace el ojo más grande. En Mac me compré el labial rosado que llevaba (lo siento, en la luna de miel lo perdí y no recuerdo el número) pero eso va en función de vuestro maquillaje. La maquilladora os recomendará el tono que es mejor para vuestra piel, etc.

 

Muestras de mi resultado:

Os anuncio a todas que por eso no pude publicar ayer. Esta magnífica señorita, Marta, ha abierto una franquicia de Raffel Pages en Viladecans y allí podréis ir a comprobar de primera mano lo que os digo. 

Os dejo unas fotos de la tienda que os lo que os quería enseñar, por supuesto ya colgadas en Instagram 🙂

De izquierda a derecha: Celia, Marta and Me. 

Me despido con esta foto de estás dos grandes artistas que sin duda hicieron que mi boda fuese de 10! Os quiero chicas.

 

Con amor R.

 

Oneyda Weddings
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